/ martes 9 de abril de 2019

El “rebote del gato muerto” en la economía

El “rebote del gato muerto” en la economía

El “rebote del gato muerto” en la economía es un concepto acuñado en 1985 por los periodistas del Financial Times: Horace Brag y Wong Sulong, quienes en ese año notaron una leve recuperación en las bolsas de valores de Singapur y Malasia, tras una caída.

La explicación gráfica de este concepto es la siguiente: primero, comienza la caída y se sostiene durante un largo periodo de tiempo; segundo, hay una leve recuperación durante un corto periodo de tiempo; tercero, continúa la tendencia hacia la caída, pero de manera acelerada y profunda.

Lo complicado de esta situación no es únicamente caerse, levantarse y volver a caerse, que ya de por sí genera inestabilidad económica; lo más complicado de esta situación es la tendencia negativa porque una vez que se entra en un espiral negativo, salir es muy difícil y solo se logra con cambios de “shock”.

Las expectativas del crecimiento económico de México cada vez son peores. Históricamente el primer año de cada sexenio es complicado debido a la curva de aprendizaje y a la implementación de las nuevas políticas económicas. Sin embargo, en este gobierno, la tendencia es negativa a largo plazo.

La idea de “darle a los que no tienen” para que consuman no es el remedio, es la enfermedad. En realidad, las ayudas son significativamente buenas en términos políticos, para mantener contento a un grupo de potenciales electores. Pero la ayuda es tan poca que el consumo es igual de poco.

Consumir no es la mejor manera de reactivar la economía. Lo que ha hecho salir de la pobreza a países como Alemania (tras la Segunda Guerra Mundial) y Japón (tras el ataque sufrido con bombas atómicas), en realidad, ha sido la capacidad de ahorro. El ahorro es lo que, a largo plazo, fomenta la inversión.

La capacidad de ahorro es lo que les permite a las familias y a las MiPyMes continuar invirtiendo en capital humano y capital tecnológico para crecer y generar empleo. Fomentar el empleo con subsidios, pagándole a las empresas para que contraten “ninis” generará desempleo cuando el subsidio termine.

El país no está ahorrando. El país lo que está haciendo es distribuir el dinero de manera diferente. El dinero va a quienes pueden votar, como los “ninis”. Hoy, hay jóvenes de escasos recursos de nivel preparatoria, que no pueden votar, a quienes se les retiró la ayuda económica para poder seguir estudiando.

Si usted se da cuenta de que las decisiones en temas económicos han sido malas o no muy buenas, pero que a pesar de eso todo se mantiene relativamente estable, tenga cuidado, puede ser el “rebote del gato muerto” y recuerde que después de una sospechosa recuperación, la caída es peor.

El “rebote del gato muerto” en la economía

El “rebote del gato muerto” en la economía es un concepto acuñado en 1985 por los periodistas del Financial Times: Horace Brag y Wong Sulong, quienes en ese año notaron una leve recuperación en las bolsas de valores de Singapur y Malasia, tras una caída.

La explicación gráfica de este concepto es la siguiente: primero, comienza la caída y se sostiene durante un largo periodo de tiempo; segundo, hay una leve recuperación durante un corto periodo de tiempo; tercero, continúa la tendencia hacia la caída, pero de manera acelerada y profunda.

Lo complicado de esta situación no es únicamente caerse, levantarse y volver a caerse, que ya de por sí genera inestabilidad económica; lo más complicado de esta situación es la tendencia negativa porque una vez que se entra en un espiral negativo, salir es muy difícil y solo se logra con cambios de “shock”.

Las expectativas del crecimiento económico de México cada vez son peores. Históricamente el primer año de cada sexenio es complicado debido a la curva de aprendizaje y a la implementación de las nuevas políticas económicas. Sin embargo, en este gobierno, la tendencia es negativa a largo plazo.

La idea de “darle a los que no tienen” para que consuman no es el remedio, es la enfermedad. En realidad, las ayudas son significativamente buenas en términos políticos, para mantener contento a un grupo de potenciales electores. Pero la ayuda es tan poca que el consumo es igual de poco.

Consumir no es la mejor manera de reactivar la economía. Lo que ha hecho salir de la pobreza a países como Alemania (tras la Segunda Guerra Mundial) y Japón (tras el ataque sufrido con bombas atómicas), en realidad, ha sido la capacidad de ahorro. El ahorro es lo que, a largo plazo, fomenta la inversión.

La capacidad de ahorro es lo que les permite a las familias y a las MiPyMes continuar invirtiendo en capital humano y capital tecnológico para crecer y generar empleo. Fomentar el empleo con subsidios, pagándole a las empresas para que contraten “ninis” generará desempleo cuando el subsidio termine.

El país no está ahorrando. El país lo que está haciendo es distribuir el dinero de manera diferente. El dinero va a quienes pueden votar, como los “ninis”. Hoy, hay jóvenes de escasos recursos de nivel preparatoria, que no pueden votar, a quienes se les retiró la ayuda económica para poder seguir estudiando.

Si usted se da cuenta de que las decisiones en temas económicos han sido malas o no muy buenas, pero que a pesar de eso todo se mantiene relativamente estable, tenga cuidado, puede ser el “rebote del gato muerto” y recuerde que después de una sospechosa recuperación, la caída es peor.