/ sábado 29 de septiembre de 2018

GHG Pie Diabetico Asociación Civil

Francisco López Pérez

DIABETES EN LA ADOLESCENCIA.

Hoy les voy a compartir la experiencia de un alumno que tengo en tercer semestre de bachillerato en la Universidad Interamericana del Norte – Campus Ciudad Juárez.

Se llama Diego, tiene 16 años y cuando tenía 15 le detectaron Diabetes tipo 2.  Me comenta que hace más de un año llevaba su vida normal como adolescente, convivir con sus amigos, ir a la escuela, estar con su familia, comer todo lo sabroso que comen los adolescentes, etc.  Sin embargo, un día de repente empezó a orinar más veces de lo normal y también se fatigaba mucho y sentía mucho sueño, además tenía exceso de peso.  Ya no podía hacer sus actividades normales, si salía con sus amigos, se quedaba dormido en cualquier lugar al que íbamos, o tenía que ir al baño con mucha frecuencia.

La experiencia de Diego es la siguiente:

Yo no sabía porque me pasaba eso, pensaba que era por el sobrepeso, pero cada vez orinaba con más frecuencia y más fatiga y sueño.

Mi mamá al verme así me dijo, te revisaré el azúcar y sorpresa, 383 de glucosa, yo no entendía que era eso ni si era bueno o malo.  Mi mamá me dijo que había que ir al médico a una revisión y al acudir a la consulta se confirma la noticia,  TENGO DIABÉTES TIPO 2.

Yo había oído algo de la diabetes porque mis abuelos maternos, una tía y familiares de mi papá son diabéticos y escuchaba en las reuniones familiares sobre el tema pero a mi edad no ponía mucha atención, prefería jugar con mis primos y sobre todo comer con ellos, ya se imaginas lo que comíamos, pizza, hamburguesas (las más grandes) con papás y lo mejor, con mucha coca cola, tacos, gorditas, burritos, discada, barbacoa.  Y no podían faltar los dulces de todo tipo, sabores y colores.  En resumen, llevaba una alimentación y un estilo de vida desordenado.

Llegamos al médico, la revisión de rutina, presión arterial, peso, estatura y luego explicarle al médico todos mis  síntomas.  Después de un momento, la prueba de azúcar, ahora 360.  El médico se asustó y me dijo, parece que hay un problema, me mandó a hacer estudios de laboratorio lo más pronto posible para ver si había algo más que requiriera atención inmediata.

Llegaron los resultados, y lo que me temía, colesterol alto, triglicéridos mal, y se confirmó lo que ya me habían dicho, TENGO DIABÉTES TIPO 2.

A partir de ahí, cambió mi estilo de vida, el médico me dijo que estaba excedido de peso casi 25 kilos, y que había que hacer algo si quería volver a jugar con mis amigos sin problema.

Lo más importante era que yo tenía que tomar una decisión, créanme que a mi edad una decisión así no era fácil.  Pero con la explicación que me dio el médico de lo que era el Diabetes, no hubo más opción que cuidarme.

Debo confesarles que fue un cambio muy radical, pero si no hubiese tomado yo la decisión y el compromiso de hacerlo, les aseguro que probablemente no estaría hoy, un año después, compartiendo esta experiencia de vida.

En este último año, los cambios realizados empezaron a hacer efecto en mi cuerpo, he bajado 15 kilos, mi nivel de glucosa está ahora entre 90  a 115, me siento con más energía y lo más importante, disfruto más la vida, mi familia, mis amigos y compañeros de escuela.

En mayo de este año, Diego estuvo presente en la plática sobre Diabetes que presentamos en su escuela, me comenta que lo que vio en esta plática lo impactó y le creó más conciencia de lo que puede ocasionar el diabetes si uno no se cuida.

He convivido con él por casi 2 años en la escuela y en algunas ocasiones platicamos sobre el diabetes.

Así como Diego, existe un gran número de adolescentes que no saben que tienen Diabetes, y Diego nos da un mensaje para todos ellos, atiéndanse, si tienen síntomas como los que él tuvo, vayan a revisarse y cuídense.  Diego me comenta también que él no hubiese querido que le diera Diabetes pero que lo ha asimilado muy bien y lo ha entendido y ahora lleva un estilo de vida diferente al de hace un año, come más verduras, frutas y menos grasas y menos refrescos.  Y está consciente de que si se  cuida, su vida será inclusive mejor que las personas que no tienen esta enfermedad.

Comparto con Diego y con toda la comunidad que la diabetes es una enfermedad que ocasiona un porcentaje muy alto de mortandad a nivel mundial.  Debemos aprender a controlarla, en caso contrario, nos puede generar muchas complicaciones como insuficiencia renal, ceguera, amputaciones de dedos, pies, piernas y en muchos casos la muerte.

Prevengamos él diabetes en la adolescencia, cambiemos nuestros hábitos alimenticios en nuestra casa, hagamos conciencia con nuestros hijos que esta enfermedad es degenerativa y que sus complicaciones son fatales si no nos cuidamos.

Recuerde la MEDICINA PREVENTIVA es la más barata y la más eficaz, por lo que le invito a que acuda todos los sábados a la Cruz Roja del pronaf de 10:00 A.M. a 12:00 P.M. donde tenemos nuestras reuniones para estar en capacitación continua y por ende poder controlar mejor nuestra diabetes

Francisco López Pérez

asociacioncivilghgpiediabetico@hotmail.com

Francisco López Pérez

DIABETES EN LA ADOLESCENCIA.

Hoy les voy a compartir la experiencia de un alumno que tengo en tercer semestre de bachillerato en la Universidad Interamericana del Norte – Campus Ciudad Juárez.

Se llama Diego, tiene 16 años y cuando tenía 15 le detectaron Diabetes tipo 2.  Me comenta que hace más de un año llevaba su vida normal como adolescente, convivir con sus amigos, ir a la escuela, estar con su familia, comer todo lo sabroso que comen los adolescentes, etc.  Sin embargo, un día de repente empezó a orinar más veces de lo normal y también se fatigaba mucho y sentía mucho sueño, además tenía exceso de peso.  Ya no podía hacer sus actividades normales, si salía con sus amigos, se quedaba dormido en cualquier lugar al que íbamos, o tenía que ir al baño con mucha frecuencia.

La experiencia de Diego es la siguiente:

Yo no sabía porque me pasaba eso, pensaba que era por el sobrepeso, pero cada vez orinaba con más frecuencia y más fatiga y sueño.

Mi mamá al verme así me dijo, te revisaré el azúcar y sorpresa, 383 de glucosa, yo no entendía que era eso ni si era bueno o malo.  Mi mamá me dijo que había que ir al médico a una revisión y al acudir a la consulta se confirma la noticia,  TENGO DIABÉTES TIPO 2.

Yo había oído algo de la diabetes porque mis abuelos maternos, una tía y familiares de mi papá son diabéticos y escuchaba en las reuniones familiares sobre el tema pero a mi edad no ponía mucha atención, prefería jugar con mis primos y sobre todo comer con ellos, ya se imaginas lo que comíamos, pizza, hamburguesas (las más grandes) con papás y lo mejor, con mucha coca cola, tacos, gorditas, burritos, discada, barbacoa.  Y no podían faltar los dulces de todo tipo, sabores y colores.  En resumen, llevaba una alimentación y un estilo de vida desordenado.

Llegamos al médico, la revisión de rutina, presión arterial, peso, estatura y luego explicarle al médico todos mis  síntomas.  Después de un momento, la prueba de azúcar, ahora 360.  El médico se asustó y me dijo, parece que hay un problema, me mandó a hacer estudios de laboratorio lo más pronto posible para ver si había algo más que requiriera atención inmediata.

Llegaron los resultados, y lo que me temía, colesterol alto, triglicéridos mal, y se confirmó lo que ya me habían dicho, TENGO DIABÉTES TIPO 2.

A partir de ahí, cambió mi estilo de vida, el médico me dijo que estaba excedido de peso casi 25 kilos, y que había que hacer algo si quería volver a jugar con mis amigos sin problema.

Lo más importante era que yo tenía que tomar una decisión, créanme que a mi edad una decisión así no era fácil.  Pero con la explicación que me dio el médico de lo que era el Diabetes, no hubo más opción que cuidarme.

Debo confesarles que fue un cambio muy radical, pero si no hubiese tomado yo la decisión y el compromiso de hacerlo, les aseguro que probablemente no estaría hoy, un año después, compartiendo esta experiencia de vida.

En este último año, los cambios realizados empezaron a hacer efecto en mi cuerpo, he bajado 15 kilos, mi nivel de glucosa está ahora entre 90  a 115, me siento con más energía y lo más importante, disfruto más la vida, mi familia, mis amigos y compañeros de escuela.

En mayo de este año, Diego estuvo presente en la plática sobre Diabetes que presentamos en su escuela, me comenta que lo que vio en esta plática lo impactó y le creó más conciencia de lo que puede ocasionar el diabetes si uno no se cuida.

He convivido con él por casi 2 años en la escuela y en algunas ocasiones platicamos sobre el diabetes.

Así como Diego, existe un gran número de adolescentes que no saben que tienen Diabetes, y Diego nos da un mensaje para todos ellos, atiéndanse, si tienen síntomas como los que él tuvo, vayan a revisarse y cuídense.  Diego me comenta también que él no hubiese querido que le diera Diabetes pero que lo ha asimilado muy bien y lo ha entendido y ahora lleva un estilo de vida diferente al de hace un año, come más verduras, frutas y menos grasas y menos refrescos.  Y está consciente de que si se  cuida, su vida será inclusive mejor que las personas que no tienen esta enfermedad.

Comparto con Diego y con toda la comunidad que la diabetes es una enfermedad que ocasiona un porcentaje muy alto de mortandad a nivel mundial.  Debemos aprender a controlarla, en caso contrario, nos puede generar muchas complicaciones como insuficiencia renal, ceguera, amputaciones de dedos, pies, piernas y en muchos casos la muerte.

Prevengamos él diabetes en la adolescencia, cambiemos nuestros hábitos alimenticios en nuestra casa, hagamos conciencia con nuestros hijos que esta enfermedad es degenerativa y que sus complicaciones son fatales si no nos cuidamos.

Recuerde la MEDICINA PREVENTIVA es la más barata y la más eficaz, por lo que le invito a que acuda todos los sábados a la Cruz Roja del pronaf de 10:00 A.M. a 12:00 P.M. donde tenemos nuestras reuniones para estar en capacitación continua y por ende poder controlar mejor nuestra diabetes

Francisco López Pérez

asociacioncivilghgpiediabetico@hotmail.com