/ sábado 21 de julio de 2018

Habemus impugnación.

“Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira.”

Nicolás Maquiavelo

Esta semana el alcalde Armando Cabada decidió finalmente presentar un recurso legal para impugnar 75 actas de la elección para presidente municipal, lo hizo en pleno ejercicio de sus derechos políticos y con la esperanza de revertir un resultado no favorecedor.

Tan solo unos días antes, su hermano Sergio —director adjunto del canal de televisión que fundó hace ya casi 38 años Don Arnoldo Cabada de la O— habló a favor de reconocer el resultado que daba como ganador al Lic. Javier González Mocken; todo parece indicar que la empresa familiar no desea arriesgar sus relaciones públicas en caso de que las decisiones de los jueces no les sean benéficas al candidato independiente.

En palabras del célebre Maquiavelo “los hombres van de una ambición a otra: primero, buscan asegurarse contra el ataque y luego, atacan a otros.”

Las declaraciones editoriales a favor de reconocer la elección parecen ser más una estrategia para prevenir el ataque y luego preparar el camino para asegurar la impugnación.

La tardanza para resolver el resultado, la resistencia para abrir el total de los paquetes electorales y los más de 19 mil votos anulados por la Asamblea Municipal Electoral (AME) son la gran cola de ratón que se esconde detrás de la impugnación.

Hasta ahora no ha habido un manejo pulcro del proceso electoral, lo que ha provocado una lucha de dimes y diretes entre el equipo de quien busca la reelección y el presidente de la AME.

Como ciudadanos responsables debemos exigir y hacer valer nuestros derechos políticos, las autoridades electorales de éste y futuros procesos democráticos deben asumir la gran responsabilidad que se les confiere.

Es una obligación ética y moral de quienes organizan los procesos de decisión ciudadana en nuestra ciudad, mantenerse neutros, organizar procesos electorales concienzudamente y evitar  pifias que después devengan en tardanzas innecesarias y sospechosas.

Le pregunto a nuestras autoridades electorales ¿Habrían sido más claros en sus procesos y más precavidos en sus dichos de saber que vendría este conflicto?

Carlos Iván González

Periodista e historiador.

carlosivanglez5@gmail.com

“Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira.”

Nicolás Maquiavelo

Esta semana el alcalde Armando Cabada decidió finalmente presentar un recurso legal para impugnar 75 actas de la elección para presidente municipal, lo hizo en pleno ejercicio de sus derechos políticos y con la esperanza de revertir un resultado no favorecedor.

Tan solo unos días antes, su hermano Sergio —director adjunto del canal de televisión que fundó hace ya casi 38 años Don Arnoldo Cabada de la O— habló a favor de reconocer el resultado que daba como ganador al Lic. Javier González Mocken; todo parece indicar que la empresa familiar no desea arriesgar sus relaciones públicas en caso de que las decisiones de los jueces no les sean benéficas al candidato independiente.

En palabras del célebre Maquiavelo “los hombres van de una ambición a otra: primero, buscan asegurarse contra el ataque y luego, atacan a otros.”

Las declaraciones editoriales a favor de reconocer la elección parecen ser más una estrategia para prevenir el ataque y luego preparar el camino para asegurar la impugnación.

La tardanza para resolver el resultado, la resistencia para abrir el total de los paquetes electorales y los más de 19 mil votos anulados por la Asamblea Municipal Electoral (AME) son la gran cola de ratón que se esconde detrás de la impugnación.

Hasta ahora no ha habido un manejo pulcro del proceso electoral, lo que ha provocado una lucha de dimes y diretes entre el equipo de quien busca la reelección y el presidente de la AME.

Como ciudadanos responsables debemos exigir y hacer valer nuestros derechos políticos, las autoridades electorales de éste y futuros procesos democráticos deben asumir la gran responsabilidad que se les confiere.

Es una obligación ética y moral de quienes organizan los procesos de decisión ciudadana en nuestra ciudad, mantenerse neutros, organizar procesos electorales concienzudamente y evitar  pifias que después devengan en tardanzas innecesarias y sospechosas.

Le pregunto a nuestras autoridades electorales ¿Habrían sido más claros en sus procesos y más precavidos en sus dichos de saber que vendría este conflicto?

Carlos Iván González

Periodista e historiador.

carlosivanglez5@gmail.com