/ lunes 1 de abril de 2019

Nietzsche, Japón y Estonia


Friedrich Nietzsche (1844–1900), filósofo –poeta y músico– alemán, considerado uno de los más influyentes de la historia, dijo: “No existen fenómenos morales, sino solamente una explicación moral de los fenómenos” o dicho de manera más simple: “No existen hechos, solo interpretaciones” o dicho de una manera mucho más simple: “¿Pa’qué andas diciendo, si no sabes ni qué?”. México necesita vuelo alto. México no puede quejarse de todo ni de todos, “haiga sido como haiga sido”. Lo único que está claro después de haber intercambiado posturas con España es que ahora México es pública y abiertamente un país acomplejado. México quiso interpretar la historia a su manera: una manera dudosa, porque del débil siempre se duda.

Japón, en 1945, se convirtió en el primer y único país que sufrió un ataque nuclear, después de que Estados Unidos tirara dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Además de las muertes que causaron los impactos de las bombas, los efectos a largo plazo también fueron catastróficos, generando malformaciones y enfermedades incurables a las futuras generaciones. Antes de 1960, el país tenía un ingreso promedio anual por habitante de menos de $500 dólares, era un país hundido, sin grandes recursos naturales… los japoneses tragaron veneno y hoy, 74 años después del ataque con bombas atómicas, son una potencia que basa su crecimiento en el capital humano, es decir en personas altamente capacitadas; el país tiene un ingreso promedio anual por habitante de $40 mil dólares.

Estonia, en 1991, se convirtió en un país libre, después de haber peleado su guerra de independencia contra la URSS (la Unión Soviética, actualmente Rusia). Como el gobierno estonio no tenía recursos después de la lucha, decidió que lo poco que tenían no lo invertirían como cualquier otro gobierno, en infraestructura, sino en educación tecnológica, para formar capital humano, es decir personas altamente capacitadas. En 1995, el país tenía un ingreso promedio anual por habitante de $3 mil dólares, igual al de México… los estonios tragaron veneno y hoy, 28 años después de la guerra de independencia, son el gobierno digital más avanzado del mundo, por encima de Estados Unidos, Japón, Alemania, Rusia y China; el país tiene un ingreso promedio anual por habitante de $20 mil dólares, mientras que el de México se quedó en $9 mil dólares.

Japón cuadruplica y Estonia duplica el ingreso promedio anual por habitante de México; la población de Japón es prácticamente la misma a la de México, ambos países por encima de los 120 millones de habitantes y la población de Estonia es de 1 millón 500 mil habitantes que es prácticamente la misma a la de Ciudad Juárez; México quintuplica en territorio a Japón (y quizá hasta en recursos), y es infinitamente más grande que Estonia. Las potencias del futuro tendrán su principal base en la densidad poblacional, además del desarrollo tecnológico, por eso China se está poniendo por encima de Estados Unidos; México está entre los países más poblados y con un promedio de edad relativamente joven, lo cual es muy positivo, pero hay que ver la calidad del capital humano del futuro y lo que puedan pesar los complejos del país.


Friedrich Nietzsche (1844–1900), filósofo –poeta y músico– alemán, considerado uno de los más influyentes de la historia, dijo: “No existen fenómenos morales, sino solamente una explicación moral de los fenómenos” o dicho de manera más simple: “No existen hechos, solo interpretaciones” o dicho de una manera mucho más simple: “¿Pa’qué andas diciendo, si no sabes ni qué?”. México necesita vuelo alto. México no puede quejarse de todo ni de todos, “haiga sido como haiga sido”. Lo único que está claro después de haber intercambiado posturas con España es que ahora México es pública y abiertamente un país acomplejado. México quiso interpretar la historia a su manera: una manera dudosa, porque del débil siempre se duda.

Japón, en 1945, se convirtió en el primer y único país que sufrió un ataque nuclear, después de que Estados Unidos tirara dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Además de las muertes que causaron los impactos de las bombas, los efectos a largo plazo también fueron catastróficos, generando malformaciones y enfermedades incurables a las futuras generaciones. Antes de 1960, el país tenía un ingreso promedio anual por habitante de menos de $500 dólares, era un país hundido, sin grandes recursos naturales… los japoneses tragaron veneno y hoy, 74 años después del ataque con bombas atómicas, son una potencia que basa su crecimiento en el capital humano, es decir en personas altamente capacitadas; el país tiene un ingreso promedio anual por habitante de $40 mil dólares.

Estonia, en 1991, se convirtió en un país libre, después de haber peleado su guerra de independencia contra la URSS (la Unión Soviética, actualmente Rusia). Como el gobierno estonio no tenía recursos después de la lucha, decidió que lo poco que tenían no lo invertirían como cualquier otro gobierno, en infraestructura, sino en educación tecnológica, para formar capital humano, es decir personas altamente capacitadas. En 1995, el país tenía un ingreso promedio anual por habitante de $3 mil dólares, igual al de México… los estonios tragaron veneno y hoy, 28 años después de la guerra de independencia, son el gobierno digital más avanzado del mundo, por encima de Estados Unidos, Japón, Alemania, Rusia y China; el país tiene un ingreso promedio anual por habitante de $20 mil dólares, mientras que el de México se quedó en $9 mil dólares.

Japón cuadruplica y Estonia duplica el ingreso promedio anual por habitante de México; la población de Japón es prácticamente la misma a la de México, ambos países por encima de los 120 millones de habitantes y la población de Estonia es de 1 millón 500 mil habitantes que es prácticamente la misma a la de Ciudad Juárez; México quintuplica en territorio a Japón (y quizá hasta en recursos), y es infinitamente más grande que Estonia. Las potencias del futuro tendrán su principal base en la densidad poblacional, además del desarrollo tecnológico, por eso China se está poniendo por encima de Estados Unidos; México está entre los países más poblados y con un promedio de edad relativamente joven, lo cual es muy positivo, pero hay que ver la calidad del capital humano del futuro y lo que puedan pesar los complejos del país.