/ martes 10 de julio de 2018

Podrían reabrir aduana del KM 72

-Ten cuidado con lo que pides, dice el refrán

La aduana del kilometro 72 podría ser reabierta, si el nuevo gobierno decide eliminar el IVA del 16 por ciento en la frontera y bajarlo al 8 por ciento.

La razón de la reapertura será, el hecho de que si por ejemplo una agencia de autos cobra el 8 por ciento por la venta de una unidad en Juárez, personas de todo el estado querrán venir a la frontera a comprar vehículos con tan grande estímulo.

Ello provocaría el enojo de las agencias del interior del estado y quizás del resto del país.

Dicho de otra manera, la aduana del kilometro 72 tenía como justificación precisamente la diferencia que existía en el cobro de IVA, ya que era un filtro para todo lo que pasaba al sur y que había sido comprado aquí.

Para poder cruzar al sur se requería el famoso pedimento de importación y pagar la diferencia.

Hay que recordar que en noviembre del 2013 se anunció que la aduana sería eliminada al igualarse todos los IVA´s en el país en el 16 por ciento.

Bajar el IVA al 8 por ciento, puede ser benéfico para ciertos sectores de la población, pero es perjudicial para la industria nacional asentada en Juárez y que quiere vender productos al sur, y  lo es inclusive a la maquiladora.

Si se toma esa medida, las empresas van a tener que volver a declarar en la aduana y hacer los trámites para introducir los productos al país.

Hoy en día, si se quiere enviar productos al sur, solo hay que pagarle a alguna empresa como UPS o DHL y enviarla facturada desde aquí.

Ciertamente sería buena la medida de bajar el IVA, pero debe analizarse bien el esquema para no tener que volver a reabrir la aduana o perjudicar a empresas con la tramitología asfixiante.

Debe trabajarse en un esquema diseñado quirúrgicamente y no meter a todos los sectores en el mismo saco.

El problema con las promesas de campaña es que a veces por querer cumplir rápidamente, se toman decisiones que si bien pueden dar un beneficio a algunos, terminan perjudicando a muchos.

Debemos estar atentos a que no nos vaya a salir más caro el caldo que las albóndigas.

Por otra parte, es cierto que un IVA al 16 le resta competitividad a una parte del comercio organizado y también al sector servicios porque sus bienes se encarecen, frente a un 8.25% que se paga en Texas.

La realidad es que no resulta tan fácil eliminar impuestos y bajar los precios de los servicios gubernamentales, porque en algún lado va a querer el gobierno reponer ese dinero. Y es lo que preocupa.

El nivel de deuda que tiene el país es grande, y ronda los 9.3 billones de pesos, por los que este 2018 se pagarán alrededor de 525 mil millones de pesos tan solo de intereses.

La pregunta es ¿De dónde va a sacar el nuevo gobierno el dinero para pagar la deuda, o los intereses, si el plan es eliminar ingresos vía impuestos?.

Si hay un plan para ello y es factible, ojalá que así sea y lo presenten con claridad, oportunidad y transparencia. Si eliminan impuestos y no hay ningún problema con los compromisos del presupuesto público, pues que bueno.

-Ten cuidado con lo que pides, dice el refrán

La aduana del kilometro 72 podría ser reabierta, si el nuevo gobierno decide eliminar el IVA del 16 por ciento en la frontera y bajarlo al 8 por ciento.

La razón de la reapertura será, el hecho de que si por ejemplo una agencia de autos cobra el 8 por ciento por la venta de una unidad en Juárez, personas de todo el estado querrán venir a la frontera a comprar vehículos con tan grande estímulo.

Ello provocaría el enojo de las agencias del interior del estado y quizás del resto del país.

Dicho de otra manera, la aduana del kilometro 72 tenía como justificación precisamente la diferencia que existía en el cobro de IVA, ya que era un filtro para todo lo que pasaba al sur y que había sido comprado aquí.

Para poder cruzar al sur se requería el famoso pedimento de importación y pagar la diferencia.

Hay que recordar que en noviembre del 2013 se anunció que la aduana sería eliminada al igualarse todos los IVA´s en el país en el 16 por ciento.

Bajar el IVA al 8 por ciento, puede ser benéfico para ciertos sectores de la población, pero es perjudicial para la industria nacional asentada en Juárez y que quiere vender productos al sur, y  lo es inclusive a la maquiladora.

Si se toma esa medida, las empresas van a tener que volver a declarar en la aduana y hacer los trámites para introducir los productos al país.

Hoy en día, si se quiere enviar productos al sur, solo hay que pagarle a alguna empresa como UPS o DHL y enviarla facturada desde aquí.

Ciertamente sería buena la medida de bajar el IVA, pero debe analizarse bien el esquema para no tener que volver a reabrir la aduana o perjudicar a empresas con la tramitología asfixiante.

Debe trabajarse en un esquema diseñado quirúrgicamente y no meter a todos los sectores en el mismo saco.

El problema con las promesas de campaña es que a veces por querer cumplir rápidamente, se toman decisiones que si bien pueden dar un beneficio a algunos, terminan perjudicando a muchos.

Debemos estar atentos a que no nos vaya a salir más caro el caldo que las albóndigas.

Por otra parte, es cierto que un IVA al 16 le resta competitividad a una parte del comercio organizado y también al sector servicios porque sus bienes se encarecen, frente a un 8.25% que se paga en Texas.

La realidad es que no resulta tan fácil eliminar impuestos y bajar los precios de los servicios gubernamentales, porque en algún lado va a querer el gobierno reponer ese dinero. Y es lo que preocupa.

El nivel de deuda que tiene el país es grande, y ronda los 9.3 billones de pesos, por los que este 2018 se pagarán alrededor de 525 mil millones de pesos tan solo de intereses.

La pregunta es ¿De dónde va a sacar el nuevo gobierno el dinero para pagar la deuda, o los intereses, si el plan es eliminar ingresos vía impuestos?.

Si hay un plan para ello y es factible, ojalá que así sea y lo presenten con claridad, oportunidad y transparencia. Si eliminan impuestos y no hay ningún problema con los compromisos del presupuesto público, pues que bueno.