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El Juglar de la Red

  • Rafael Cano Franco

 

El Cerillo se está apagando

La suerte de Ricardo Anaya puede que no se haya acabado, pero como candidato presidencial de la alianza PAN-PRD-Movimiento Ciudadano si se está derrumbando y de manera estrepitosa.

Anaya Cortés se había mantenido en un cómodo segundo lugar en las preferencias electorales, solamente por debajo de Andrés Manuel López Obrador, aspirante de Morena-PT-PES y superando al candidato del PRI, José Antonio Meade.

Si bien lograr la candidatura presidencial implicó un “agandalle”, dejando en el camino, primero a Pablo Emilio Madero, luego a Margarita Zavala, para enfrentarse finalmente a Rafael Moreno Valle y Miguel Mancera, lo desaseados de los procesos internos, los pocos acuerdos y la mucha imposición autoritaria, generaron descomposición política al interior del PAN, pero también generó enconos y rencores que reclaman venganza y esas facturas es las que ahora paga Anaya Cortés.

La caída de Ricardo Anaya, muchos la asocian con la investigación por corrupción que tiene en curso la Procuraduría General de la República (PGR), que tiene ahora sumido en un escándalo al Candidato Presidencial panista; en realidad esa es solamente una de las muchas aristas de un problema político que debe enfrentar.

Las voces que piden su renuncia como candidato presidencial no provienen de fuera, de la sociedad, en realidad están saliendo el propio PAN y eso se ha reflejado en la pérdida de puntos en las encuestas, al grado de reducir la ventaja que llegó a tener con José Antonio Meade.

Al PRI le interesa mucho desbancar de la segunda posición a Anaya Cortés, se trata no solamente de poner a su candidato en calidad de competir realmente, también tratan de captar el voto de rechazo de López Obrador y apelar al voto útil para estar en condición de que Meade Kuribreña tenga posibilidades reales de ganar.

Y si bien el empujón que la PGR le da a Anaya Cortés, su problema principal no es la acusación de corrupción que le enderezan, esa solamente le quita puntos en las preferencias pero no lo va a matar electoralmente hablando; en realidad el problema principal está en su partido y como se han repartido candidaturas.

En entidades como Sonora, Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y Baja California Sur, los panistas no solamente se ven desplazados de las candidaturas; en algunos casos fueron desechados totalmente como aspirantes, tal y como pasó en Jalisco, donde Acción Nacional hizo a un lado su militancia y cedió a Movimiento Ciudadano la opción de ser la primera fuerza política, acompañándolo en fórmula solamente en municipios que ahora gobierna el PRI y dejando a los panistas a su suerte en aquellos que gobierna Movimiento Ciudadano.

En Sonora, tierra del dirigente panista, Damián Zepeda Vidales, el PAN enfrenta una de sus divisiones más profundas y no tuvieron personajes de nivel para postularlos al Senado, su opción fue recurrir a un priísta, pero además al dar a conocer las listas de propuestas para candidatos a diputaciones locales y alcaldías, de inmediato se presentaron renuncias de militantes.

La división se vuelve evidente cuando en eventos de gran importancia, como el ungimiento de Ricardo Anaya como candidato presidencial del PAN, los gobernadores de entidades que deben apoyarlo, lo dejan solo.

Al evento de su registro solamente lo acompañaron 6 de los 16 gobernadores que debieran apoyarlo, a su lado estuvieron los mandatarios de Tamaulipas, Baja California, Nayarit, Guanajuato, Ciudad de México, Tabasco; pero fueron omisos a la convocatoria los gobernadores de Baja California Sur, Chihuahua, Veracruz, Querétaro, Durango, Aguascalientes, Michoacán y Quintana Roo.

Ricardo Anaya no puede pensar en ganar la elección si antes no recibe muestras suficientes de respaldo de esos liderazgos políticos que serán los puntales de su campaña en las entidades donde son gobierno.

Finalmente, un último asunto que le va afectar; ya es un hecho que Margarita Zavala estará en las boletas electorales, seguramente una buena cantidades de panistas, ahora relegados por la dirigencia nacional del PAN se van a ir con la Señora, los pronósticos dicen que pueden ser hasta cuatro los puntos que ella le arranque a Anaya Cortés, si a eso se suman los que ya ha perdido, se estima que en total puede llegar a perder casi 8 millones de votos, eso lo aleja de la posibilidad de ganar.

De ahí que en el PRI estén esperanzados a que el tobogán por el cual se desliza Ricardo Anaya Cortés se mantenga durante varias semanas, incluso hasta el momento de abrir la campaña presidencial.

Rafael Cano Franco es Licencia en Periodismo, periodista con 30 años de ejercicio en Sonora y actualmente es Presidente del Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores A.C.

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