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En la Mira del Teniente Errada

  • Arturo Ramirez

DESESPERADOS. Como ocurre al final de cada administración municipal, varios policías municipales que se sienten inseguros de seguir conservando su puesto, ahora se dedican a obtener a como dé lugar el dinero necesario para poder sobrevivir durante los años de las vacas flacas y por ello prácticamente han formado grupos de asalto que acuden a determinados domicilios, previamente estudiados y vigilados, para obtener la cantidad de dinero necesario para ir ahorrando para los años venideros.

PROTEGIDOS, Indudablemente estos policías se sienten protegidos por los jefes de la corporación, pues visten de civil, traen vehículos particulares muy parecidos a los de los agentes ministeriales y a distancia los protegen una o dos  patrullas  para en caso de un incidente no previsto. Incluso estos grupos de policías municipales se identifican como si fueran del COE que viene siendo el grupo de Operaciones Especiales en la Fiscalía Zona Norte.

TORTURA. Cuando logran detener a una persona a la cual ya tienen estudiada e identificada desde tiempo atrás, lo siguen a corta distancia y cuando ven el momento oportuno lo interceptan, lo esposan y se lo llevan al domicilio del detenido. Ya en el lugar, todos embozados, empiezan a torturarlo golpeándolo en diversas partes del cuerpo para luego ponerle una bolsa de plástico en su cabeza hasta casi asfixiarlo. Lo amarran fuertemente y lo estrellan contra la pared para ablandarlo, según le dicen al detenido. La tortura dura el tiempo necesario para que el presunto delincuente afloje lo que a los policías les conviene.

DINERO.  Buscan dinero en efectivo, sobre todo dólares, joyas, todo lo que tenga valor como armas, celulares, televisiones, etc. La pregunta es ¿Cómo pueden operar tan fácilmente e incluso con patrullas que los custodian? Debe haber complicidades de por medio, de otra manera no actuarían tan descaradamente y a plena luz del día. Desde luego que los afectados no interponen denuncia alguna porque les quitan toda su documentación y les advierten que pueden ir contra sus hijos o cualquier miembro de su familia.

TALON. Ya lo habíamos mencionado, la policía municipal sigue siendo el talón de Aquiles de cualquier administración sea del color que sea, sobre todo es más grave el problema cuando estos[U1]  grupos son apoyados por los jefes policiacos, como al parecer ocurre en este caso. Pues es evidente que actúan con todo el apoyo necesario, ya que hasta patrullas protegen el lugar donde se está cometiendo el delito.

SUSPENSO. El suspenso, la incertidumbre, la falta de atención a las necesidades de los trabajadores de la Fiscalía General del Estado, se ha venido convirtiendo en una tensión general que de plano no permite desarrollar el trabajo que antaño se hacía y eso que eran tiempos difíciles por la violencia que se desarrollaba. Aunque ahora la violencia está igual existe una diferencia importante, los jefes anteriores si conocían su trabajo y apoyaban a sus subordinados, pero ahora estos individuos solamente jalan para su lado, es decir, para su propio beneficio, al fin y al cabo, ellos se irán a Chilangolandia a disfrutar sus enormes fortunas que lograron amasar.

PROMESAS. Es inaudito que pese a toda la violencia que ocurre en nuestro Estado y a las promesas continuas de que habrá cambios en la Fiscalía, no pase nada, como si el trabajo que se está realizando fuera muy efectivo. Señalamientos de corrupción van y vienen en contra de los mandos de la Fiscalía y lejos de investigar y despedirlos, hasta parece que les echan flores, pues en lugar de correrlos los sostienen con más fuerza, como si realmente estuvieran realizando una magnífica labor.

APOYOS. No existe ningún apoyo para los elementos ministeriales, pues en lugar de dotarlos con equipo nuevo, con buenas unidades, con buen armamento, les quitan los pocos apoyos que tienen y prácticamente los obligan a irse a pie a sus domicilios cuando terminan su turno de trabajo.

A partir de ayer 12 de junio, de acuerdo con las ordenes enviadas por el sufrido Director de Investigación Hugo Mendoza, todos los elementos al término de su turno de trabajo tendrán que dejar sus unidades con todo y llaves.

COBARDE. Por cierto este sujeto que dice ser sufrido piloto aviador, desde hace tiempo debió haber sido despedido por su manera cobarde de comportarse cuando algún elemento bajo su mando sufre un atentado, pues lejos de acudir al lugar de los hechos, lo que hace es esperar que pase el tiempo y cuando ya todo está tranquilo presentarse sin problema alguno. Sabemos que se ha solicitado su destitución desde hace tiempo, pero nada ha ocurrido. Algo grave pasa en la Fiscalía para que se deje  actuar a estos sujetos que en nada han ayudado a la tranquilidad de nuestro Estado.