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Nada es gratis

El progreso tiene un precio que México no está dispuesto a pagar, o al menos eso parece. La duda está en cómo será implementado el plan para el progreso político, económico y social del país. Dicho de una manera más simple, la forma en la que se pretende alcanzar una mejor calidad de vida quizá no es la correcta y quién sabe si lo será después. La incertidumbre surge al leer las 461 páginas del Proyecto de Nación 2018 – 2024.

En un país con tantos recursos, lo que permite tantas y tan diversas maneras de generar progreso, es increíble el planteamiento de que: “La honestidad puede ser la tabla de salvación de México”. Este es un planteamiento de barrio y lo malo es que exactamente eso dice en los primeros dos renglones de la página 30, en el capítulo llamado “Corrupción”, que compone el texto del Proyecto de Nación 2018 – 2024. Con honestidad puede salvarse un barrio de delitos menores, pero parece un poquito difícil que con honestidad pueda salvarse un país de más de 100 millones de habitantes.

El combate a la corrupción es el principal tema en la agenda política de los próximos 6 años. “Los contrastes son notables con otros países. Mientras Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia ocupan los primeros lugares en honestidad, México se sitúa entre los más corruptos del mundo”, es lo que se dice en el quinto párrafo también de la página 30 del Proyecto de Nación 2018 – 2024, en cuanto al tema de la corrupción. Lo que no se dice en ese párrafo es que los países con los que se compara a México son más honestos porque, entre otras cosas, tienen mayor libertad económica y eso favorece a crear un entorno con mejores condiciones sociales.

En el índice de libertad económica en el mundo, México está en el lugar 63 y los países con los que se le compara son: Nueva Zelanda que está en el lugar 3, Dinamarca está en el lugar 12, Finlandia está en el lugar 26, Noruega está en el lugar 23 y Suecia está en el lugar 4. Evidentemente países con mayor libertad económica son países con mayor progreso porque la libertad económica y la libre competencia ayudan a combatir la corrupción de tal manera que en sociedades competitivas los más capacitados crecen y los menos capacitados decrecen. En sociedades corruptas puede pasar cualquier cosa.

Un tema que también es fundamental para el desarrollo del país son los planes sociales, como la ayuda económica que se le dará los jóvenes que no estudian ni trabajan, esta es otra de las propuestas para los próximos 6 años. Está claro que hay jóvenes que no estudian por estar en una mala situación económica y jóvenes que no trabajan por diversas razones ajenas a ellos mismos, aunque quieran trabajar. Pero esa ayuda económica si se implementa, de alguna u otra manera, la pagarán todos los ciudadanos porque es imposible que únicamente con honestidad y transparencia en el manejo de dinero público se pueda implementar un plan social tan grande, para hacer eso también se necesita un importante ajuste económico que no se resuelve únicamente bajándoles el salario a los políticos.

El plan social que se ha mencionado en algunas ocasiones para ser implementado es el Ingreso Básico Universal, que es otorgarle una cantidad de dinero a cada ciudadano desde su nacimiento hasta su muerte, para sobrevivir con lo más básico. Pero es un plan social que no puede ser implementado en México todavía porque generaría un problema irreversible en el campo laboral. Por ejemplo, si se realizan los ajustes necesarios para implementar un programa social como el Ingreso Básico Universal y se le otorga a cada ciudadano una cantidad determinada, ¿Qué va a pasar con los empleos mal pagados? Si el Ingreso Básico Universal iguala los salarios precarios entonces nadie va querer ocupar esos puestos de trabajo.

Los programas sociales son conflictivos económicamente y socialmente, además de ser inútiles porque son tan precarios que una ayuda económica tan baja estanca la economía del país de la misma manera que los bajos salarios. La honestidad no puede ser la tabla de salvación de México, hace falta algo más. Hace falta una recomposición en diversos sectores país. Para combatir la pobreza, hay que generar riqueza. No ayudar a unos con el dinero de otros. El progreso no es gratis. Nada es gratis.