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Sugerencias para la reconstrucción

  • Aida María Holguín Baeza

-FRASEARIO-

La semana pasada, el presidente Enrique Peña Nieto viajó al estado de Chiapas para entregar apoyos del Fondo Nacional de Atención a Desastres (FONDEN) destinados a la reconstrucción de las viviendas que, a causa del temblor del 7 de septiembre, sufrieron daños.

Durante su discurso, Peña Nieto externó (a modo de sugerencia) uno de sus fantásticos pensamientos: para el caso de las viviendas que resultaron con daño total, sugiere que la reconstrucción sea a través del “confiable, probado y efectivo” método de las tandas.

Así es, el presidente ha pensado que si los damnificados se organizan (en grupos de cuatro o cinco familias) a modo de tandas, se puede construir una primera casa, misma que será sorteada entre las familias participantes, y así sucesivamente hasta que cada una tenga su vivienda.

Ante tal sugerencia, lo primero que queda en evidencia es que el Gobierno Federal, encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto, piensa seguir evadiendo sus responsabilidades y abusando del sentido de solidaridad y de organización del pueblo mexicano que, a raíz de los sismos del mes pasado, se ha visto fortalecido.

Para Peña, el grado de confiabilidad en la reconstrucción, radica en que las familias afectadas no destinen el recurso económico en cosas diferentes a la reconstrucción y, para que esto último no suceda, emitió otra recomendación: que las mujeres vigilen el buen uso y administración del mismo. No obstante, independientemente de que el presidente Peña Nieto piense que con 120 mil pesos (que supuestamente serán entregados en 4 partes) es posible construir una vivienda digna y decorosa, es importante tomar en cuenta que el éxito de la tanda sugerida por Peña depende -en gran medida- de que el Gobierno Federal entregue -en tiempo y forma- la totalidad de los recursos ofrecidos para la reconstrucción de las viviendas.

Suponiendo (sin conceder) que existe la plena confianza de que los recursos sí van a ser entregados en tiempo y forma, y que -por ese motivo- el éxito de la “genial” tanda propuesta por el presidente Peña no corre ningún riesgo, queda claro que el Gobierno Federal sigue instalado en una mezquina “zona de confort” que convenientemente ha encontrado en la solidaridad y el trabajo en equipo del pueblo mexicano.

Es evidente pues, que Peña Nieto confía en que las 16 mil 796 viviendas que, de acuerdo a la información proporcionada por Protección Civil del gobierno de Chiapas, sufrieron daño total pueden y deben ser reconstruidas en tandas por los propios afectados y, además, en un tiempo record: “cuatro meses (o cinco a lo más)”, según los cálculos de Peña.

Considerando todo lo expuesto anteriormente, entonces también resulta necesario hacerle -al menos- dos sugerencias al presidente Enrique Peña Nieto y su gobierno. La primera, es que, si en verdad busca recuperar o reconstruir la confianza (que de “tanda a tanda” fue perdiendo) del pueblo, es buen momento para empezar a dejar de abusar de la nobleza de los mexicanos; es decir, dejar de delegarles prácticamente toda la responsabilidad en las labores de reconstrucción de las viviendas.

Y, a modo de segunda sugerencia, finalizo en esta ocasión con lo dicho alguna vez por el político, diplomático, pacificador y ex primer ministro de Finlandia, Harri Holkeri: “Sin la reconstrucción de la confianza entre las partes, usted nunca tendrá éxito”.

Correo electrónico: laecita@gmail.com

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