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UBER VS TAXISTAS

Por Fernando Ramírez.

El Gobierno del Estado debe actuar para regular el servicio de transporte privado de Uber. Ahora en parte entendemos que sus conductores, sin contar a los socios que rentan sus vehículos, no son siquiera aptos para dar un trato decente a los usuarios, liderados por un sujeto con pinta de delincuente, todavía se ponga ante los medios de comunicación a decir que van a “cazar” a los taxistas.

Lejos de resolver el problema, lo hacen aún más grande. El Estado ha sido tolerante ante un servicio que si bien todos nos hemos visto a la necesidad de su uso, no tiene porque operar al margen de la ley.

El líder de estos choferes, José Luis Ontiveros, que no sabe hablar pero si crear problemas, desconocemos qué tipo de trato tenga con los encargados de uber en Juárez o en el país, pero es seguro que no es ninguno, porque si así fuera pues qué clase entonces de personas laboran para dicha empresa.

Si bien han estado viéndose afectados por los taxistas, la violencia no resuelve ningún problema, solo engrandece más el conflicto. No comprendemos como un servicio del cual hay hasta profesionistas prestando este servicio, acepten que esté sujeto José Luis Ontiveros siempre con un séquito de alborotadores con el rostro cubierto, sea su voz ante la sociedad. ¿No les dará vergüenza?

Ante cualquier conflicto debe acudirse siempre ante al autoridad correspondiente, no estar como un verdadero porril amenazando a quien se le ponga.

Bueno de todo oficio y profesión salió José Luis Ontiveros según él fue soldado, guerrillero, cedepista, barrendero, paletero, cirquero, bolero, hulero… de todo presumió para intimidar a los taxistas. La vieja escuela decía, más bien escuela es algo que debe faltarle. ¡Hasta bombas hace! Qué personaje.

Este sujeto nos recuerda al fallecido Géminis Ochoa que aprovechaba cualquier oportunidad para pelearse con el gobierno municipal en su papel de líder de mercados y ferviente seguidor del Che Guevara. Algo así es José Luis Ontiveros, nomas que el no sabe conectar la lengua con le cerebro, habla con las entrañas.

Aquí además se puede dar cuenta en el servicio pésimo al que ha caído Uber en Ciudad Juárez, pues son constantes las quejas en las redes sociales del servicio que prestan los choferes, desde ladrones hasta depravados sexuales. Claro que no todos son así, como tampoco todos los taxistas actúan como varios de sus compañeros a golpes y palos.

El Estado debe regular el servicio privado y no solamente de Uber, sino de cualquiera que desee emprender en este ramo de transporte. Igual ya basta de que los taxistas liderados por organizaciones partidistas, quieran seguir teniendo el monopolio de un servicio que por años a sido pésimo y ahora que surge la competencia no saben hacer la sana competencia.

Esperemos ver que Armando Cabada en su papel de superhéroe y dueño de varios de estos vehículos puede mediar la situación y poner en cinta a la policía municipal para actuar en estos hechos violentos en los que se han vuelto espectadores nada más. Total, animales al volante en ambos lados.