/ domingo 10 de febrero de 2019

Un error en el 2003, lo tendrá encerrado 60 años

Entrevista a interno del Cereso 3

Nervioso, inquieto y con la mirada recorriendo cada una de las paredes de la sala audiovisual improvisada para su pequeña entrevista, así es como el interno Jesús Manuel Limas Domínguez, de 42 años de edad, se preparaba para platicar su vida y encierro en el área 2 del Centro de Reinserción Social Estatal No. 3, ubicado en la avenida Barranco Azul.

Con una condena a cuestas de 60 años de cárcel, Jesús Manuel habló de lo difícil que fue para él llegar a este centro penitenciario, tras haber cometido un "error" en el 2004 y que hasta la fecha, lo mantiene a la espera de su anhelada libertad.

Reportero: Saludos Jesús, dime, ¿desde cuando estás tú recluido aquí en el CERESO estatal?

Jesús Manuel: Desde el 2004, desde el mes de abril del 2004.

R: ¿Cuál fue el motivo de tu ingreso?

JM: Delito de homicidio, homicidio y robo.

R: Platícanos, ¿donde ocurrieron los hechos?

JM: Aquí en Ciudad Juárez.

R: ¿No recuerdas vagamente donde fue que ocurrió todo?

JM: No (respondía al mismo tiempo que con la cabeza y las manos hacía entender que era algo que no quería recordar).

R: ¿Para ti que fue llegar aquí, al CERESO?

JM: Nunca pensé, nunca pensé llegar aquí, no me lo imaginaba.

R: ¿Aceptas los delitos por los que te encarcelaron, estás consiente de lo que pasó?

JM: Pues por un lado, ósea... pues sí, si se podría decir que si me lo esperaba.

R: ¿Cómo ha sido para ti estar aquí recluido, cómo has tratado de sobrellevar el estar dentro de cuatro paredes y seguir cumpliendo esta condena?.

JM: Pues ha estado difícil, pero gracias a cursos, a mi trabajo, he salido adelante, sobre todo por mi trabajo, he tenido la oportunidad que me den trabajo aquí y es lo que me ha sacado adelante, en no pensar tanto en estar en la prisión, simplemente en ocupar mi mente en otras cosas.

R: ¿Qué tipo de trabajos realizas?

JM: En el área de mantenimiento del penal, he ido a la escuela, a cursos, a la iglesia.

R: ¿Cómo te ha ido en la escuela, en qué grado vas?

JM: Aquí terminé primaria y secundaria, la preparatoria se me ha hecho... la verdad no soy muy bueno para el estudio, me ha gustado más el trabajo.

R: ¿Esperas terminar la preparatoria?

JM: Esperemos que sí, que así sea.

R: ¿Tu familia como ha visto el que hayas culminado aquí tus estudios de primaria, secundaria y vayas encaminado a la preparatoria?

JM: Bien, bien, se van con otra mentalidad, con otro semblante, porque si se les ha hecho pesado a mi madre, a mi hermana, tengo cinco hermanos y ella es la única que viene, trato que se vayan contentas, con poquita energía me entiendes, que no se vayan tristes, que vean otro semblante en mí.

R: ¿Tu madre es la que no te ha soltado?

JM: Mi madre y mi hermana, son las que me mantienen fuerte.

R: ¿Sientes que ha cambiado tú vida al interior del CERESO?

JM: Si, bastante...

R: ¿Para bien o para mal?

JM: Para bien, yo pienso que para bien, yo para atrás no volvería a hacer un error de esos, no cometería otro error, porque ya es bastante el tiempo que llevo aquí como para volver otra vez para atrás, no me lo perdonaría yo y mi hijo, menos mi madre.

R: ¿Que te ha dicho tu madre?

JM: Pos no tratamos de hablar de eso porque no quiero que se vaya triste, lo mejor que se vaya ella es lo mejor para mí y para ella, no sacamos esos temas porque no me gusta verla triste.

R: ¿Cada cuando te visita ella?

JM: Cada mes...

R: ¿Te ayuda económicamente, con mandado?

JM: Si, con cositas como de limpieza.

R: Con lo que ganas aquí, ¿tú la apoyas a ella?

JM: Cuando se puede si, cuando se puede.

R: ¿Con que mantienes la mente ocupada?

JM: En leer, me gusta mucho leer.

R: ¿Qué es lo que más te gusta leer?

JM: La Biblia.

R: ¿Ya la leíste completa?

JM: Si, dos veces, pero no es lo mismo, me gusta sacarle provecho a una sola palabra, porque te habla de muchas formas, porque ese libro está vivo.

R: ¿Te has hecho religioso?

JM: Si...

R: ¿A qué religión te apegaste?

JM: Cristiano.

R: ¿Consideras que eso te está ayudando a dejar lo que te trajo aquí al CEREO?

JM: Si, eso fue lo que me ayudó más, porque me hablaron de Cristo y nunca pensé que el libro estuviera vivo, es un libro real, un libro vivo, que me ha ayudado a sacar mis malos pensamientos y mis malas ideas, se borraron.

R: El día que pasaron los lamentables hechos por los que estás aquí, ¿actuaste solo?

JM: No.

R: ¿Tus compañeros dónde están?

JM: No sé, en diferentes lugares.

R: Si tú recuperas la libertad y logras salir de aquí, ¿cuál sería tú meta fuera del CERESO?, ya ahorita cumpliste varias como la educación y empleo, pero ahora fuera, ¿qué metas tienes?

JM: Recuperar una familia, un hijo.

R: Tienes un hijo, ¿qué edad tiene ahorita?

JM: Si, tiene 24 años.

R: ¿Tú sueño es estar junto a él?

JM: Si.

R: ¿Te visita?

JM: Muy retirado, nos hablamos bien, las veces que ha venido me respeta mucho, lo respeto, no me juzga por mis errores, no hay un señalamiento de él hacía mí.

R: ¿Qué edad tenía cuando ingresaste aquí?

JM: De hecho yo lo conocí a los 14 años en este lugar, yo me separé de su mamá y ya no pude tener contacto y aquí lo conocí a los 14, aquí lo empecé a conocer

R: Y su mamá, ¿qué te dice?

JM: Desde que nos separamos no he vuelto a saber de ella, él ya está grande, sabe sus decisiones, me visita por su cuenta, yo no me meto con sus problemas.

R: Regresar a lo de antes...¿?

JM: No, ya no, definitivamente ya no.

R: ¿Cómo ha sido estar aquí recluido, como te han tratado?

JM: Desde que llegué me han recibido bien, me he portado bien, he tratado de salir adelante con mi trabajo, mi trabajo me ha llevado a lugares que nunca espere, he estado saliendo a lugares que el mismo penal me ha otorgado para apoyarlos y sentir el apoyo de ellos, me hacen pensar, no me gusta estar pensando cosas que no, entonces, me ha ayudado mucho mi trabajo, nos han ayudado y los hemos ayudado.

R: ¿Hay más compañeros o personas que como tú atraviesan esta misma situación dentro del CERESO?

JM: Si, he platicado con varias personas y sí.

R: ¿Todos tienen el mismo sentir, estar alejados de la familia?

JM: Si.

R: ¿Qué es lo que más extrañas estando aquí?

JM: ¿Lo que más extraño?... híjole, pues mi libertad, el poder compartir con mi familia un fin de semana, todas las tardes que llegas a visitar a tu madre, como mi caso yo llegaba todas las tardes a visitar a mi mamá, ¿cómo esta mamá?, estoy viendo, voy a mi casa, no te apures, mañana me echo una vuelta o los fines de semana de reunión familiar, de reunirme con mis hermanos.

R: ¿A qué te dedicabas antes de llegar aquí?

JM: Aire acondicionado y refrigeración, hojalatería.

R: Tenías un buen trabajo, ¿qué fue lo que pasó?

JM: No sé, la verdad que no lo entiendo, la verdad que sí me lamento bastante, bastante.

R: ¿Cuántos años más te faltan?

JM: No sabría decirte, me dieron 60 años y... (Le gana el llanto y se le quebrada la voz a Jesús Manuel), pos no se verdad, la verdad que sí es lamentable, es algo que no se lo merece nadie, pero de hecho, pues no pensamos en esas cosas, en ese momento no se piensa en eso hasta que sientes el trancazo, como decimos aquí hasta que sientes el marrazo, si, hoy ya veo las cosas diferentes...

R: ¿Confías en que vas a recuperar tú libertad?

JM: Si, la verdad que sí, ya llevo 15 años aquí y te podría decir que se me han hecho pesados me entiendes, pero la verdad no trato de pensar en eso, mi trabajo me ha ayudado mucho y la lectura, en no estar pensando en eso, si es algo difícil y digo quien soy yo, o quién fui yo para haber hecho esto, sé que tengo que pagar, pero muchas veces digo también que se excedieron, porque veo mis papeles o habló con el licenciado y digo, hay muchas irregularidades, yo sé que cometí un delito y pues bueno, lo estoy pagando verdad.

R: ¿Consideras que fue injusta la sentencia?

JM: Si, sé que cometí un delito, la verdad que sí.

R: ¿Valió la pena?

JM: (Tras un largo silencio dice que no con la cabeza).

R: ¿Qué consejos le podrías dar tú a las personas de allá afuera, que pueden ver a sus familias y abrazar a sus hijos?

JM: Pues que piensen bien las cosas, que no la piensen una vez o dos veces, que aprovechen porque aquí se pierde todo, aquí se pierde tu familia, tu relación, se pierde mucho, se pierde completamente todo, al final nomás viene tu madre y tu familia o muchas veces nomás tu mamá a visitarte, no hay como... yo le diría que la pensaran bien porque estar aquí es difícil, lo pierdes todo, de hecho aquí perdí a mi papá, ya no lo pude ver y era un apoyo muy fuerte para mí.

R: ¿Hace cuánto que falleció?

JM: Hace cinco años, ya no lo pude ver, ya no me pude despedir.

R: ¿Estás dispuesto a enmendar este error?

JM: Si...

De esta forma, Jesús Manuel dio por terminada su entrevista al interior del centro penitenciario, con la fe de que algún día, no muy lejano, podrá ver caminar libre por las calles de Ciudad Juárez, de la mano de su hijo y de su madre, que son su único motivo para seguir luchando.

Según archivos periodísticos, él fue detenido por el asesinato de Jesús Manuel Otero Delgado y su empleada doméstica María de Jesús Hernández Longinos, por el robo de 80 mil dólares y joyería, en una vivienda ubicada en el fraccionamiento Bosques Senecú, el 24 de septiembre del 2003.

Nervioso, inquieto y con la mirada recorriendo cada una de las paredes de la sala audiovisual improvisada para su pequeña entrevista, así es como el interno Jesús Manuel Limas Domínguez, de 42 años de edad, se preparaba para platicar su vida y encierro en el área 2 del Centro de Reinserción Social Estatal No. 3, ubicado en la avenida Barranco Azul.

Con una condena a cuestas de 60 años de cárcel, Jesús Manuel habló de lo difícil que fue para él llegar a este centro penitenciario, tras haber cometido un "error" en el 2004 y que hasta la fecha, lo mantiene a la espera de su anhelada libertad.

Reportero: Saludos Jesús, dime, ¿desde cuando estás tú recluido aquí en el CERESO estatal?

Jesús Manuel: Desde el 2004, desde el mes de abril del 2004.

R: ¿Cuál fue el motivo de tu ingreso?

JM: Delito de homicidio, homicidio y robo.

R: Platícanos, ¿donde ocurrieron los hechos?

JM: Aquí en Ciudad Juárez.

R: ¿No recuerdas vagamente donde fue que ocurrió todo?

JM: No (respondía al mismo tiempo que con la cabeza y las manos hacía entender que era algo que no quería recordar).

R: ¿Para ti que fue llegar aquí, al CERESO?

JM: Nunca pensé, nunca pensé llegar aquí, no me lo imaginaba.

R: ¿Aceptas los delitos por los que te encarcelaron, estás consiente de lo que pasó?

JM: Pues por un lado, ósea... pues sí, si se podría decir que si me lo esperaba.

R: ¿Cómo ha sido para ti estar aquí recluido, cómo has tratado de sobrellevar el estar dentro de cuatro paredes y seguir cumpliendo esta condena?.

JM: Pues ha estado difícil, pero gracias a cursos, a mi trabajo, he salido adelante, sobre todo por mi trabajo, he tenido la oportunidad que me den trabajo aquí y es lo que me ha sacado adelante, en no pensar tanto en estar en la prisión, simplemente en ocupar mi mente en otras cosas.

R: ¿Qué tipo de trabajos realizas?

JM: En el área de mantenimiento del penal, he ido a la escuela, a cursos, a la iglesia.

R: ¿Cómo te ha ido en la escuela, en qué grado vas?

JM: Aquí terminé primaria y secundaria, la preparatoria se me ha hecho... la verdad no soy muy bueno para el estudio, me ha gustado más el trabajo.

R: ¿Esperas terminar la preparatoria?

JM: Esperemos que sí, que así sea.

R: ¿Tu familia como ha visto el que hayas culminado aquí tus estudios de primaria, secundaria y vayas encaminado a la preparatoria?

JM: Bien, bien, se van con otra mentalidad, con otro semblante, porque si se les ha hecho pesado a mi madre, a mi hermana, tengo cinco hermanos y ella es la única que viene, trato que se vayan contentas, con poquita energía me entiendes, que no se vayan tristes, que vean otro semblante en mí.

R: ¿Tu madre es la que no te ha soltado?

JM: Mi madre y mi hermana, son las que me mantienen fuerte.

R: ¿Sientes que ha cambiado tú vida al interior del CERESO?

JM: Si, bastante...

R: ¿Para bien o para mal?

JM: Para bien, yo pienso que para bien, yo para atrás no volvería a hacer un error de esos, no cometería otro error, porque ya es bastante el tiempo que llevo aquí como para volver otra vez para atrás, no me lo perdonaría yo y mi hijo, menos mi madre.

R: ¿Que te ha dicho tu madre?

JM: Pos no tratamos de hablar de eso porque no quiero que se vaya triste, lo mejor que se vaya ella es lo mejor para mí y para ella, no sacamos esos temas porque no me gusta verla triste.

R: ¿Cada cuando te visita ella?

JM: Cada mes...

R: ¿Te ayuda económicamente, con mandado?

JM: Si, con cositas como de limpieza.

R: Con lo que ganas aquí, ¿tú la apoyas a ella?

JM: Cuando se puede si, cuando se puede.

R: ¿Con que mantienes la mente ocupada?

JM: En leer, me gusta mucho leer.

R: ¿Qué es lo que más te gusta leer?

JM: La Biblia.

R: ¿Ya la leíste completa?

JM: Si, dos veces, pero no es lo mismo, me gusta sacarle provecho a una sola palabra, porque te habla de muchas formas, porque ese libro está vivo.

R: ¿Te has hecho religioso?

JM: Si...

R: ¿A qué religión te apegaste?

JM: Cristiano.

R: ¿Consideras que eso te está ayudando a dejar lo que te trajo aquí al CEREO?

JM: Si, eso fue lo que me ayudó más, porque me hablaron de Cristo y nunca pensé que el libro estuviera vivo, es un libro real, un libro vivo, que me ha ayudado a sacar mis malos pensamientos y mis malas ideas, se borraron.

R: El día que pasaron los lamentables hechos por los que estás aquí, ¿actuaste solo?

JM: No.

R: ¿Tus compañeros dónde están?

JM: No sé, en diferentes lugares.

R: Si tú recuperas la libertad y logras salir de aquí, ¿cuál sería tú meta fuera del CERESO?, ya ahorita cumpliste varias como la educación y empleo, pero ahora fuera, ¿qué metas tienes?

JM: Recuperar una familia, un hijo.

R: Tienes un hijo, ¿qué edad tiene ahorita?

JM: Si, tiene 24 años.

R: ¿Tú sueño es estar junto a él?

JM: Si.

R: ¿Te visita?

JM: Muy retirado, nos hablamos bien, las veces que ha venido me respeta mucho, lo respeto, no me juzga por mis errores, no hay un señalamiento de él hacía mí.

R: ¿Qué edad tenía cuando ingresaste aquí?

JM: De hecho yo lo conocí a los 14 años en este lugar, yo me separé de su mamá y ya no pude tener contacto y aquí lo conocí a los 14, aquí lo empecé a conocer

R: Y su mamá, ¿qué te dice?

JM: Desde que nos separamos no he vuelto a saber de ella, él ya está grande, sabe sus decisiones, me visita por su cuenta, yo no me meto con sus problemas.

R: Regresar a lo de antes...¿?

JM: No, ya no, definitivamente ya no.

R: ¿Cómo ha sido estar aquí recluido, como te han tratado?

JM: Desde que llegué me han recibido bien, me he portado bien, he tratado de salir adelante con mi trabajo, mi trabajo me ha llevado a lugares que nunca espere, he estado saliendo a lugares que el mismo penal me ha otorgado para apoyarlos y sentir el apoyo de ellos, me hacen pensar, no me gusta estar pensando cosas que no, entonces, me ha ayudado mucho mi trabajo, nos han ayudado y los hemos ayudado.

R: ¿Hay más compañeros o personas que como tú atraviesan esta misma situación dentro del CERESO?

JM: Si, he platicado con varias personas y sí.

R: ¿Todos tienen el mismo sentir, estar alejados de la familia?

JM: Si.

R: ¿Qué es lo que más extrañas estando aquí?

JM: ¿Lo que más extraño?... híjole, pues mi libertad, el poder compartir con mi familia un fin de semana, todas las tardes que llegas a visitar a tu madre, como mi caso yo llegaba todas las tardes a visitar a mi mamá, ¿cómo esta mamá?, estoy viendo, voy a mi casa, no te apures, mañana me echo una vuelta o los fines de semana de reunión familiar, de reunirme con mis hermanos.

R: ¿A qué te dedicabas antes de llegar aquí?

JM: Aire acondicionado y refrigeración, hojalatería.

R: Tenías un buen trabajo, ¿qué fue lo que pasó?

JM: No sé, la verdad que no lo entiendo, la verdad que sí me lamento bastante, bastante.

R: ¿Cuántos años más te faltan?

JM: No sabría decirte, me dieron 60 años y... (Le gana el llanto y se le quebrada la voz a Jesús Manuel), pos no se verdad, la verdad que sí es lamentable, es algo que no se lo merece nadie, pero de hecho, pues no pensamos en esas cosas, en ese momento no se piensa en eso hasta que sientes el trancazo, como decimos aquí hasta que sientes el marrazo, si, hoy ya veo las cosas diferentes...

R: ¿Confías en que vas a recuperar tú libertad?

JM: Si, la verdad que sí, ya llevo 15 años aquí y te podría decir que se me han hecho pesados me entiendes, pero la verdad no trato de pensar en eso, mi trabajo me ha ayudado mucho y la lectura, en no estar pensando en eso, si es algo difícil y digo quien soy yo, o quién fui yo para haber hecho esto, sé que tengo que pagar, pero muchas veces digo también que se excedieron, porque veo mis papeles o habló con el licenciado y digo, hay muchas irregularidades, yo sé que cometí un delito y pues bueno, lo estoy pagando verdad.

R: ¿Consideras que fue injusta la sentencia?

JM: Si, sé que cometí un delito, la verdad que sí.

R: ¿Valió la pena?

JM: (Tras un largo silencio dice que no con la cabeza).

R: ¿Qué consejos le podrías dar tú a las personas de allá afuera, que pueden ver a sus familias y abrazar a sus hijos?

JM: Pues que piensen bien las cosas, que no la piensen una vez o dos veces, que aprovechen porque aquí se pierde todo, aquí se pierde tu familia, tu relación, se pierde mucho, se pierde completamente todo, al final nomás viene tu madre y tu familia o muchas veces nomás tu mamá a visitarte, no hay como... yo le diría que la pensaran bien porque estar aquí es difícil, lo pierdes todo, de hecho aquí perdí a mi papá, ya no lo pude ver y era un apoyo muy fuerte para mí.

R: ¿Hace cuánto que falleció?

JM: Hace cinco años, ya no lo pude ver, ya no me pude despedir.

R: ¿Estás dispuesto a enmendar este error?

JM: Si...

De esta forma, Jesús Manuel dio por terminada su entrevista al interior del centro penitenciario, con la fe de que algún día, no muy lejano, podrá ver caminar libre por las calles de Ciudad Juárez, de la mano de su hijo y de su madre, que son su único motivo para seguir luchando.

Según archivos periodísticos, él fue detenido por el asesinato de Jesús Manuel Otero Delgado y su empleada doméstica María de Jesús Hernández Longinos, por el robo de 80 mil dólares y joyería, en una vivienda ubicada en el fraccionamiento Bosques Senecú, el 24 de septiembre del 2003.

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